El plan gastronómico perfecto para un sábado en Santander (de vermú a gin-tonic)
Si estás buscando el plan gastronómico perfecto para un sábado en Santander (de vermú a gin-tonic), estás en el lugar adecuado. La capital cántabra ofrece sabores inolvidables, productos frescos y una ruta ideal para disfrutar de una jornada completa entre amigos o en pareja. Desde el aperitivo a mediodía hasta una copa premium de noche, Santander está repleta de experiencias culinarias que encajan con todos los gustos.
En este artículo te proponemos un recorrido gastronómico por los barrios más animados de la ciudad, con recomendaciones sobre bares, restaurantes y rincones especiales que harán de tu sábado un auténtico festín de sabor.
Empieza el sábado con buen café en el centro de Santander
Todo buen plan gastronómico perfecto para un sábado en Santander comienza con un desayuno reconfortante. Opta por una cafetería local en el centro, donde podrás disfrutar de un café recién molido acompañado de bollería artesana. Lugares como Santa Café Bar o Café de Pombo son ideales para comenzar la jornada con energía.
No olvides probar una tostada de pan campesino con aceite de oliva virgen extra o tomate. Para los más golosos, las quesadas y sobaos pasiegos son apuestas seguras. Este desayuno ligero abrirá el apetito para lo que vendrá después.
El vermú: primer paso del plan gastronómico perfecto para un sábado en Santander
Hacia el mediodía, es momento de pasar al vermú, una tradición que en Santander cobra especial relevancia. Puedes dirigirte a la zona de Cañadío o a General Dávila, donde abundan los bares con terraza y tapas sabrosas. El vermú rojo clásico nunca falla, aunque también puedes optar por una caña bien tirada o un blanco afrutado de la región.
Acompaña tu bebida con rabas crujientes, mejillones en escabeche o una gilda con anchoa, aceituna y guindilla. El ambiente será animado, especialmente si hace buen tiempo. Este momento del día es perfecto para socializar y dejarse llevar por el ritmo pausado de la ciudad.
Tapas y pinchos: parte esencial del recorrido gastronómico por Santander
Tras el vermú, es hora de descubrir la oferta de tapas en Santander, una parte imprescindible del plan gastronómico perfecto para un sábado. Pasea hasta la Plaza del Cañadío, epicentro del tapeo local, donde bares como Casa Lita o Vermutería La Solía ofrecen pinchos creativos y maridados con vermú de grifo o vino joven.
Cada bar ofrece especialidades únicas. Algunos destacan por sus croquetas cremosas; otros por su tortilla jugosa o cucharitas de marmita de bonito. Lo ideal es hacer un pequeño recorrido por varios establecimientos para probar diferentes platos y texturas.
Hora de comer: el plato fuerte del plan gastronómico perfecto en Santander
A las dos o tres de la tarde, es momento de sentarse y disfrutar de una buena comida. Santander está llena de restaurantes con cocina cántabra actualizada y producto de proximidad. Te recomendamos reservar mesa con antelación en locales como El Serbal (estrella Michelin) o La Caseta de Bombas, con vistas al mar.
De primero, puedes pedir unas almejas a la marinera o unas rabas de calamar auténtico. De segundo, no puede faltar el arroz con bogavante, el bonito encebollado o el chuletón a la piedra si prefieres carne. Acompaña tu comida con un vino blanco de Cantabria, como el de la Bodega Sel D’Aiz, para una experiencia local completa.
El paseo digestivo: parte relajada del plan gastronómico del sábado en Santander
Después de una comida copiosa, nada mejor que un paseo digestivo para seguir disfrutando de la ciudad. Dirígete al Paseo de Pereda o cruza hasta la Península de la Magdalena para tomar el aire y disfrutar de las vistas al Cantábrico. Esta pausa activa no solo ayuda a rebajar la comida, también prepara el cuerpo y la mente para la sesión de tardeo.
Incluso puedes hacer una pequeña parada en alguna heladería de la zona, como Regma o Capri. El helado de queso con membrillo o de sobao pasiego son opciones que combinan innovación y tradición local.
Tardeo santanderino: una fase clave del plan gastronómico perfecto
Cuando cae la tarde, el tardeo toma protagonismo. En tu ruta del plan gastronómico perfecto para un sábado en Santander, esta primera copa informal marca el paso entre comida y noche. En la zona de Río de la Pila o el Barrio del Ensanche, encontrarás bares con buena música, ambiente distendido y una carta de cócteles ligera. O en la Plaza Cañadío en Taberna Cachalote disfruta del mejor tardeo y las mejores copas de Santander
A esas horas, lo ideal es pedir un cóctel fresco o una copa de vermú aromatizado con piel de naranja. Algunas tabernas incluso ofrecen tapas de autor postcomida para acompañar. Este momento es de transición, de disfrutar sin prisas antes del gran final.
El picoteo nocturno: sigue el ritmo del sábado en Santander
Una vez llegada la noche, puedes optar por un picoteo informal como parte del plan gastronómico perfecto para el sábado. Santander ofrece numerosos gastrobares donde cenar ligero o volver a compartir raciones. La zona de Castilla-Hermida y el entorno del Mercado del Este albergan verdaderos templos del producto local.
Prueba el tataki de bonito, las anchoas de Santoña en pan cristal o unas zamburiñas a la plancha. Es una opción perfecta para aquellos que no quieren una cena pesada pero desean seguir explorando sabores.
El gin-tonic: broche final de tu plan gastronómico en Santander
El cierre de este plan gastronómico perfecto para un sábado en Santander debe ser elegante y placentero. Para ello, nada mejor que disfrutar de un gin-tonic bien preparado en alguno de los locales especializados de la ciudad. Cafeterías reconvertidas en coctelerías como Santander 1941o Grog Santander ofrecen gran carta de ginebras premium y tónicas artesanas.
Elige una copa equilibrada, con aromas cítricos o botánicos, y disfruta de la conversación y el ambiente nocturno. Algunos espacios también ofrecen música en vivo o sesiones de DJ para quienes busquen algo más animado.
Consejos para completar tu plan gastronómico perfecto en Santander
- Reserva con antelación: los mejores lugares se llenan rápido los sábados.
- Pide recomendaciones locales: en cada bar o restaurante, pregunta por el plato estrella.
- Camina entre zonas: Santander se recorre fácilmente a pie y eso aumenta el disfrute.
- Adáptate al clima: si hace sol, aprovecha las terrazas junto al mar.
- Disfruta sin prisas: lo importante no es la cantidad sino la experiencia completa.
Vive al máximo un sábado gastronómico en Santander
El plan gastronómico perfecto para un sábado en Santander (de vermú a gin-tonic) es mucho más que una ruta de comidas. Es una experiencia para los sentidos, un viaje entre productos del mar y de la tierra, maridado con vinos, risas y paseos frente al Cantábrico.
Con una cuidadosa selección de lugares, una buena compañía y ánimo explorador, tu sábado en Santander puede convertirse en uno de esos días que se recuerdan. Atrévete a vivirlo en cada bocado y cada sorbo. ¡Buen provecho!
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