Día Internacional del Café: 5 sitios donde tomar buen café en Santander
El 1 de octubre se celebra el Día Internacional del Café y, sinceramente, pocas excusas mejores necesitamos para salir a por una buena taza. La fecha fue establecida por los miembros de la Organización Internacional del Café para reunir en una misma jornada la celebración mundial de esta bebida y poner también en valor a las personas que forman parte de toda su cadena de producción.
Y si hace unos años en Santander pedir un café era, básicamente, decidir entre solo, cortado o con leche, la cosa ha cambiado bastante. El café de especialidad en Santander ha ido ganando espacio y ya encontramos locales donde importan el origen del grano, su preparación y, sobre todo, que la taza merezca la pena.
Así que este 1 de octubre vamos a hacer lo que toca: recorrer Santander café en mano. Estos son cinco sitios donde celebrar el Día Internacional del Café en Santander.
MOOD Specialty Coffee: para tomarse el café en serio

Empezamos en pleno centro, en Calle Juan de Herrera, 24, donde encontramos MOOD Specialty Coffee. Su propio nombre ya deja pocas dudas sobre quién tiene el protagonismo aquí: el café.
Es una buena parada si eres de los que ya ha pasado de pedir simplemente “un café” a interesarse un poco más por lo que hay dentro de la taza. Y también si todavía no tienes ni idea de cafés de especialidad, pero te apetece empezar a descubrirlos sin convertir el desayuno en una clase magistral.
Además, su ubicación hace que encaje perfectamente en uno de esos planes muy de Santander: recado por el centro, vuelta por el Mercado de la Esperanza, calle Burgos o Ayuntamiento… y parada estratégica para recuperar fuerzas.
El Día Internacional del Café es una excusa estupenda para probar algo diferente a lo de todos los días.
Dokki Santander: un café en plena zona de Jesús de Monasterio

Seguimos sin alejarnos demasiado del centro. En Jesús de Monasterio, 6 está Dokki, una incorporación relativamente nueva al mapa cafetero santanderino.
La zona no puede tener más movimiento: Ayuntamiento a un lado, calle Burgos al otro y una de esas calles por las que acabamos pasando todos antes o después. Precisamente por eso es uno de esos sitios que funcionan bien para hacer una parada entre plan y plan.
Si vas con tiempo, mejor. Porque el 1 de octubre no consiste en beberse el café de pie mirando el reloj. Al menos por un día vamos a darle a la taza el tiempo que merece.
Y teniendo el otoño santanderino ya encima, tampoco hace falta explicar demasiado el placer de entrar a una cafetería cuando fuera empieza ese clásico: “no llueve mucho, son cuatro gotas”. Cuatro gotas que, misteriosamente, llevan cayendo media hora.
Aromme Boutique du Café: para los que quieren llevarse el café a casa

En Calle San Francisco, 13, Aromme plantea el café desde un concepto algo diferente. No es únicamente un sitio donde entrar, pedir y marcharse: funciona también como boutique especializada en café.
La propia marca trabaja con cafés de especialidad y diferentes orígenes y en sus tiendas permite recibir asesoramiento para elegir un café según los gustos de cada persona. Además de tomarlo allí, se pueden adquirir cafés para preparar en casa.
Por eso es una parada especialmente interesante para quien está empezando a meterse en este mundillo. Porque una cosa es saber que te gusta el café y otra empezar a descubrir por qué dos tazas pueden saber completamente diferentes.
Y estando en San Francisco, el plan se monta prácticamente solo: paseo por el centro y café antes de seguir hacia la Plaza Porticada, Pombo o Pereda.
Wabi Sabi Café & Craft: café sin mirar el reloj

Hay sitios a los que vas a tomar algo y otros en los que automáticamente bajas un poco el ritmo. Wabi Sabi pertenece bastante al segundo grupo.
Está en San Celedonio, 43, muy cerca del Río de la Pila, en una zona que siempre viene bien reivindicar cuando hablamos de planes por el centro de Santander.
Además del café, su propuesta incluye tés, infusiones, opciones dulces y alternativas con bebidas vegetales. Su ambiente tranquilo hace que sea fácil convertir lo que iba a ser “un café rápido” en una tarde bastante más larga.
Y en octubre esto empieza a tener todavía más sentido. Cuando Santander se pone gris y cae la tarde antes de lo que nos gustaría, una mesa, algo caliente y cero prisa pueden ser un planazo.
Santa Café Bar: cuando el café acaba convirtiéndose en brunch

Terminamos cerca de Puertochico, en Marcelino Sanz de Sautuola, 17.
Santa Café Bar juega una liga algo distinta porque aquí el café convive con una propuesta bastante más amplia. Su comunicación actual incluye desayunos, brunch, sandwiches, hamburguesas, matcha y otras opciones para continuar comiendo aunque la intención inicial fuese únicamente tomarse algo.
Vamos, el típico sitio en el que alguien dice “quedamos para un café” y dos horas después la mesa cuenta una historia completamente distinta.
También tiene una ubicación perfecta para continuar el día por el centro, acercarse después al Paseo Pereda o bajar hacia Puertochico. Y si el tiempo acompaña —que tratándose de octubre en Santander no prometemos absolutamente nada— siempre podemos estirar el plan.
El café también tiene su ruta en Santander
Santander siempre ha sido una ciudad de bares, desayunos de barra, medianos y cafés después de comer. Eso no ha desaparecido, ni falta que hace. Pero al mismo tiempo ha surgido otra forma de disfrutar del café, con locales más especializados y propuestas que invitan a prestar un poco más de atención a lo que bebemos.
Y esa mezcla nos gusta.
Por eso, este Día Internacional del Café en Santander, en lugar de repetir el café de todos los días, puede ser buen momento para descubrir una nueva cafetería, probar una preparación diferente o, sencillamente, quedar con alguien y dejar que se enfríe la primera taza hablando.
Al final, medio Santander se ha arreglado alguna vez alrededor de un: “¿tomamos un café?”. Y el 1 de octubre tenemos excusa oficial.